Libros perturbadores


Alguien perturbado es alguien que perdió el juicio, pero también alguien que vibró con algo concreto, que se movió, que tembló, que salió del mutismo.

Imagino que muchos, cuando etiquetan a algunos libros como "perturbadores", están pensando en lo primero, es decir, en la pérdida de juicio o en la influencia negativa que esos libros pueden tener en la psique de un niño.

Yo, sin embargo, prefiero la segunda opción y cuando me refiero a perturbación, pienso en una vibración, en la posibilidad de contacto, en la apertura hacia algo nuevo, en una oportunidad.

Por eso, me resulta muy difícil no interesarme por leer o crear libros "perturbadores", libros que me saquen de la quietud primero a mí misma y luego, ojalá, a los lectores.

#Notas

España © Susana Aliano Casales