Las 10 de Leticia Riolfo


Leticia Riolfo tiene una vinculación muy especial con los libros. Mientras pensaba cómo presentarla, me surgió la palabra ‘madre’ y creo que es la adecuada, porque ella es, efectivamente, madre de dos hermosos niños, pero, además, es madre en un sentido mucho más amplio. Como educadora, como librera, como mediadora de lectura, incluso como creadora de proyectos y generadora de ideas, Leticia es madre, porque los niños están detrás de todo lo que hace con tanta calidez, porque genera permanentemente espacios de encuentro y porque su apuesta es hacia el futuro. ¿Acaso no es eso lo que hace una madre? Ojalá a ella le guste esta palabra que encontré para definirla.

Bajo estricto juramento de la entrevistada respecto a decir la verdad y nada más que la verdad, he aquí sus diez respuestas, para que las disfruten tanto como yo.

1) Cuéntanos sobre tus inicios en el mundo del libro.

Tal vez tenga que retornar a mi infancia para hacer referencia a los inicios de esta pasión por la lectura y, sobre todo, por la literatura infantil.

Ahora bien, en el ámbito profesional, en el año 2011, el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (MEC) me invitó a participar de diferentes encuentros en torno a la lectura en la primera infancia. En esos momentos nos formaron en torno al tema, y luego nos ofrecieron hacer un curso virtual en Colombia, organizado por el CERLALC (Centro Regional del Fomento del Libro para América Latina y el Caribe). Fue un curso de seis meses, en el que participábamos chilenos, argentinos, colombianos y uruguayos. Al finalizar el curso, se elegían los seis mejores proyectos y el mío fue uno de los seleccionados. Lo mejor fue que todos los proyectos seleccionados fueron uruguayos.

A partir de allí, del 2013 al 2015, el CERLALC me convocó para trabajar con ellos en un maravilloso proyecto llamado Diplomado Virtual de Fiesta de la Lectura, en Colombia, como tutora virtual. Así empezó todo.

2) Eres educadora, librera, gestora cultural… Son variados los lugares donde puedes compartir los libros y la lectura. ¿Cómo es vivirlo en esa multiplicidad de roles y espacios? ¿Hay conceptos o búsquedas que los atraviesan o cada uno tiene sus características? ¿Cómo te manejas en ese sentido?

Siempre digo que la literatura infantil me ha llevado por caminos que ni yo misma hubiera podido imaginar. Cuando terminé el liceo quería ser comunicadora, cursé un año de la carrera y, al finalizarlo, no me sentía plena. Así que me anoté en un curso de auxiliar en primera infancia y poco a poco comencé a sentir que esa pasión se convertiría en mi profesión. Así, en 2002 inauguré un centro de educación inicial que atiende niños de entre 1 a 5 años: Sunflower. Durante esos años, la literatura siempre estuvo presente. Ofrecía propuestas a los niños y sus familias, un poco desde el conocimiento que tenía y otro poco desde la intuición. Hasta que, en el 2010, tuve la suerte de participar de una propuesta ofrecida por el MEC, y desde ese momento no he parado en torno a actividades relacionadas con la animación a la lectura en la primera infancia. En el 2014 fue cuando inauguré la librería Libros del Árbol Rojo, con la ayuda invaluable de una maravillosa persona, Patricia Correa, quien me ha enseñado todo lo que sé en torno a la animación a la lectura.

La literatura y los niños tienen en común el juego, el disfrute por compartir encuentros con la palabra. Pero lo que más me fascina son las posibilidades que nos ofrece la lectura, su impacto en el desarrollo de los niños y de todas las personas. Ese es mi motor, mi motivación. Pensar en un mundo mejor cuando los niños, todos los niños, tienen acceso a buena literatura, a la literatura que ofrece espacios para la imaginación, la conversación, el disfrute, para el encuentro con el otro.

3) ¿Cómo ves la situación de los libros para niños en Uruguay hoy? ¿Piensas que se ha evolucionado positivamente al respecto o crees que hay cosas por mejorar? ¿Cuáles?

Creo que se ha evolucionado positivamente, de eso no tengo dudas, pero también creo que aún falta por hacer. Quisiera mencionar que hay una gran cantidad de personas llevando a cabo variadas y enriquecedoras propuestas de promoción, pero falta una política pública de promoción a la lectura y al libro, iniciativas que planteen el disfrute por la lectura y no una imposición. Se necesita formación y dotación. No existe una política de Estado que contemple la formación de mediadores y la dotación de libros de calidad.

Asimismo, si las acciones se unificaran, también se unificaría el concepto sobre qué es leer, considerando la concepción de la lectura como la construcción de un texto, tanto escrito como un texto ilustrado. Aún queda mucho camino por recorrer, pero sí me parece importante mencionar el hecho de que hay un mayor interés de avanzar en este sentido.

Pensar en la lectura para niños en el Uruguay, me hace pensar también en la diversidad de ofertas que existen en relación a la literatura infantil, y si lo pienso de este modo, existe un gran número de autores e ilustradores uruguayos que año a año comparten sus publicaciones. En este sentido, se evidencia un esfuerzo en brindar libros, y varias editoriales aúnan criterios para publicar libros de calidad. Sin embargo, sin profundizar demasiado en esto, la calidad de varias publicaciones de la literatura infantil, en algunos casos, dista de serlo.

Considero que debería haber un mayor conocimiento sobre la animación a la lectura, conocer diversos autores e ilustradores internacionales, y sobre todo que el acceso a esos libros de procedencia internacional sea mucho más fácil para todos los niños y niñas del Uruguay.

A veces, se ve más como un negocio donde no importa la calidad. Tal vez es un pensamiento idealista, pero si se ampliaran las ofertas, y no solo una literatura comercial, nos enriqueceríamos todos como sociedad. Seguramente eso pasa en todo el mundo, pero si se disfruta y se conoce sobre literatura infantil, la selección y el cuidado de lo que se importe va a ser mucho más valioso. Hay clásicos de literatura infantil internacional que no llegan a Uruguay. Siento que a veces los intereses institucionales priman más sobre lo que realmente hace bien a nuestra sociedad.

Sería interesante y beneficioso que existieran instituciones dedicadas específicamente a la animación a la lectura, que existieran comités de libros, talleres y seminarios en torno a la literatura infantil y que todas las escuelas contarán con una dotación de libros cuidadosamente seleccionada de diversos autores y editoriales, dentro de una biblioteca especializada y pensada para ello.

En síntesis, considero que existen intenciones de avanzar y compartir propuestas en torno a la literatura infantil y su promoción. Sin embargo, falta una línea de trabajo que unifique y proponga acciones de calidad sostenidas en el tiempo, con alcance a la mayor cantidad de niños y niñas. A veces, se repiten las mismas acciones, o se trabaja con los mismos niños o instituciones. Sería necesario ampliar el espectro y abarcar a todos los niños y las niñas, o a la mayor cantidad posible. Pero para esto es necesario el compromiso de todos y la articulación en todos los sectores involucrados en la promoción de la literatura infantil.

4) ¿Qué rol crees que cumplen los padres en la mediación de lectura y cómo los ves actualmente?

Los adultos referentes, los padres, los docentes, somos los responsables de acercar los libros a los niños. Estoy convencida de que el rol fundamental es el de ofrecer lecturas como abrazos de palabras, porque la literatura nos permite fortalecer los vínculos afectivos. Ese encuentro que se da entre el padre, el niño y el libro perdura para toda la vida.

Me ocurre algo muy curioso con las familias con las que trabajo. Varias veces, son los propios niños que enseñan a los padres sobre literatura de calidad, son los niños que les piden una y otra lectura, y así las familias comienzan a interesarse. Otras familias se acercan para que los asesoremos a la hora de elegir libros para sus hijos. Esta instancia es muy disfrutable porque nos cuentan cómo son sus hijos, sus gustos, y es fascinante escucharlos e intercambiar sobre el libro adecuado.

Actualmente, hay un mayor interés de los adultos referentes por acercar los libros a los niños, lo que ocurre a veces es que se sienten perdidos a la hora de elegir libros para sus hijos o también en cómo motivarlos para que disfruten la lectura. La respuesta es muy sencilla: si hay un adulto que les lee y los abraza con las palabras, seguramente ellos se muestren interesados y dispuestos a compartir libros y lecturas.

5) Sueles desarrollar tu trabajo en la Costa de Oro (Canelones, Uruguay). ¿Cómo es allí la situación de las bibliotecas y los proyectos de lectura? ¿Hay características propias de la zona?

Hay muchos proyectos de lectura llevándose a cabo y muy valiosos. En relación con las bibliotecas, las mayores dificultades que enfrentan son las personas que están al frente de su atención y la dotación, ya que la mayoría se basa en donaciones que poco tienen que ver con criterios de calidad. Y entiendo que son donaciones que la gente hace desde la generosidad, pero también son donaciones que ocurren porque se trata de libros que ocupan lugar en la casa y por ese motivo se donan a la biblioteca. Reitero, una política pública que ofrezca formación y dotación es el camino para generar una cultura lectora.

Hace casi tres años que trabajo en Pata de Rana, un espacio de lectura, llevado a cabo por Centros MEC Canelones, de la mano de Victoria Estol, y el apoyo del Municipio de Parque del Plata. Este año existe la intención de expandir ese proyecto a otros lugares de Canelones. A medida que hemos avanzado en la idea de espacios de lecturas vivos, es decir que no sea solo un depósito de libros, nos hemos dado cuenta de la demanda de la comunidad en acercarse a los libros y también a los lenguajes expresivos: la música, la plástica, la expresión corporal, la dramatización, etcétera.

6) ¿Cuáles son tus proyectos permanentes?

Proyectos permanentes… No sé si son proyectos o sueños: el primero es que cada sala de cada institución educativa cuente con libros de calidad, que cuente con una biblioteca de aula, y que cada municipio cuente con una biblioteca infantil y juvenil.

En lo personal, desde Libros del Árbol Rojo, junto a dos personas maravillosas y apasionadas por la literatura, la primera infancia y los lenguajes expresivos: Bettina Praderio y Lourdes Verde, organizamos actividades de promoción a la lectura para niños y niñas de 0 a 12 años y sus familias. También seguiremos llevando a cabo nuestros talleres de animación en todas las instituciones educativas que nos convoquen, como lo venimos haciendo desde hace cinco años. Este año tenemos una propuesta terminada, para trabajar con educadores, niños y sus familias, y ahora estamos buscando financiamiento para implementarla.

Además, desde el 2018 hemos asumido la distribución de dos editoriales: Amanuta de Chile y Babel de Colombia. Esta es una iniciativa-aventura que hemos asumido y que se propone enriquecer y beneficiar la promoción de la lectura en Uruguay, conociendo y disfrutando otros autores e ilustradores de Latinoamérica. Con esta propuesta buscamos continuar con el trabajo que venimos haciendo desde nuestra librería, con el objetivo de que cada vez más personas puedan encontrar libros de la mejor calidad, que respondan a sus intereses e inquietudes, a precios razonables, ayudando a conocer mucho más del universo de los escritores e ilustradores.

Con respecto a Sunflower, todos los años fortalecemos nuestro trabajo en torno a los libros y los lenguajes expresivos, pensando proyectos que valoricen el libro y la primera infancia. Ojalá se pueda replicar lo que venimos haciendo en otros centros educativos que trabajan con la primera infancia, la literatura y los lenguajes expresivos.

7) En particular, cuéntanos sobre la experiencia de la Fiesta de la Palabra que organizas.

Es una propuesta de promoción a la lectura que en 2018 cumplió cinco años. Particularmente, se basa en la promoción de la lectura y los lenguajes de expresión artística para niños de 2 a 12 años. Es un evento para toda la familia, donde todos pueden encontrar propuestas, actividades y lugares especiales para su edad e intereses en torno a la lectura y los lenguajes expresivos. Invitamos a autores e ilustradores nacionales, músicos, titiriteros y talleristas de expresión plástica. Asimismo, invitamos a todas las instituciones educativas de la zona (se realiza en Parque del Plata). La entrada es gratuita y abierta a todo público.

Durante estos cinco años hemos disfrutado enormemente cada encuentro, nos sorprenden las personas que conocemos, los niños y niñas que acuden. Podríamos compartir varias anécdotas, pero siempre recordamos una y siempre la contamos porque fue muy movilizadora.

Habían concurrido adolescentes de un liceo de Atlántida a participar de un taller de susurradores con Lourdes Verde. Cuando finalizó el taller, llegaron niños y niñas de un jardín de Montevideo, que tenían 2 y 3 años. Ellos venían a compartir una pequeña obra de teatro que habían hecho para el Día del Libro. Llegaron, se prepararon, pero no había público. Los liceales se ofrecieron inmediatamente. Tenían 13 años. Escucharon con atención, se rieron, disfrutaron y aplaudieron cuando finalizó. Y, entonces, les propusimos a esos mismos adolescentes que usaran los susurradores que habían creado para contarles adivinanzas a los niños, poemas que habían trabajado durante el año con la profesora de Literatura. Los niños se quedaban atentos, escuchaban lo que cada uno de los liceales tenían para compartir a través de los susurradores. Fue algo muy emotivo.

8) Considerando que cuentas con una mirada rica desde tus diversos roles, ¿qué cosas te preocupan de la actualidad respecto a los libros, la lectura y los niños?

Hay muchas cosas que me preocupan, pero tal vez la más importante es que todos los niños, y quiero resaltar todos, tengan acceso a literatura de calidad, aquella que conmueve al leerla y que provoca una fuerza transformadora en nosotros.

Otra de mis preocupaciones es la necesidad de reconocer la importancia de la lectura en edades tempranas. Es necesario considerar la lectura como un compromiso social debido a todos los beneficios que conlleva.

Otra preocupación es que debe existir una política pública en Uruguay en torno al libro, pero que se aplique, para que la primera preocupación se haga realidad. Necesitamos dotar y formar, reitero estas dos acciones fundamentales. Necesitamos personas que estén capacitadas para formar mediadores y personas que oficien como mediadores capacitados.

Cuando hago referencia a la formación, significa que se visualice la importancia de la lectura y sus efectos desde la primera infancia en una política pública; que existan planes de estudio que aborden la literatura infantil, sobre todo la animación a la lectura. En Uruguay estamos en falta con la formación docente y la literatura infantil, relación necesaria para construir una cultura lectora. Contenidos académicos que hagan referencia a la historia de la literatura, qué criterios utilizar para seleccionar libros para niños o cómo dar de leer. Si en la educación formal no se aborda este tema tan importante que es la literatura y todo lo que ella implica, es muy difícil que las familias puedan visualizar la importancia de la lectura en el desarrollo posterior de cada persona. Es decir, si comenzamos a generar espacios, ambientes de lectura donde la calidad literaria tenga lugar, donde existan docentes con conocimiento sobre animación a la lectura, dispuestos a compartir, también habrá familias dispuestas y motivadas a leer junto a sus hijos. Creo que el desafío está en enamorar de los libros a los adultos. Y para ello es necesario leer y disfrutar de ese proceso. Los educadores, los docentes, deben disfrutar y conocer autores para luego contagiar a los niños.

9) ¿Qué libro estás leyendo? No importa si no es literatura infantil. Estamos dispuestos a perdonarte.

Soy de las que leen varios libros a la vez. Acabo de terminar Álbum familiar de Sara Bertrand y en este momento estoy leyendo La octava vida de Nino Haratischwili, Buscar indicios, construir sentidos de Graciela Montes y Pippi Calzaslargas de Astrid Lindgren.

10) Recomiéndanos algún libro para niños y cuéntanos sobre él.

¡Qué difícil! ¿Uno solo? Voy a hacer trampa y elijo una autora: Marina Colasanti.

Breve historia de un pequeño amor es un relato que merece ser leído a cualquier edad. Un libro que habla justamente de los sentimientos que nos movilizan cuando compartimos nuestros días con seres queridos. Sobre todo, hace referencia a ese vínculo que se teje/crea entre los que ejercen el rol de maternaje/paternaje y sus hijos. De todas formas, vale la pena leer todos los libros de Colasanti.

¡Muchísimas gracias, Leticia!

Las 10 es un ciclo de entrevistas a mujeres de varias generaciones que desempeñan, apasionadamente, distintos roles en el mundo del libro. Decidí emprender este ciclo por el placer que me provoca el intercambio con estas mujeres, a quienes aprecio y admiro. Espero que mis preguntas los acerquen más a ellas y, así, ese placer se multiplique.

#CicloLas10

España © Susana Aliano Casales