Actitudes que inspiran



Hoy desperté pensando en Gabriela.


Sonó el despertador, a las 7 de la mañana, abrí los ojos y encontré su cara, con su sonrisa franca imposible de olvidar.


Gabriela escribía libros para niños y yo también, así que nuestros azarosos encuentros se daban antes de las presentaciones o los talleres en las ferias de libros. No fuimos grandes amigas, pero tuvimos una conexión única y una admiración mutua, genuina y confesada.


En esos encuentros, fluía un caudal de cariño y de palabras del que yo nunca salía igual. El último que recuerdo fue de los más intensos. Gabriela había terminado de escribir su primera novela y me habló de ella. Una apuesta jugada, como eran las suyas. Sentía la necesidad de contar experiencias de vida y, después de buscar editorial interesada en publicar la novela y no encontrarla, decidió publicarla ella misma. «Es urgente. No me queda tiempo», me dijo.


Los años sin lágrimas se tituló la autobiografía. Una autobiografía valiente y conmovedora de la que, como en nuestros encuentros, yo no salí igual.


Escribir sobre nosotros mismos es uno de los desafíos más grandes que nos podemos plantear los escritores. Es fácil caer en la autocomplacencia. Demasiado fácil. Lo complejo es esquivar la catarsis y lograr un texto literario. Gabriela lo logró, a puro tesón, a pura necesidad, a pura fuerza, a pura honestidad.


¿Cómo no iba a ser urgente la publicación de un libro así? Entendí cabalmente sus palabras después de leerlo.


Luego de una dura y larga lucha contra el cáncer, Gabriela Fleiss falleció en octubre de 2019 con 40 años.


A sus lectores más pequeños les dejó sus libros y, seguramente, muchos momentos de felicidad. Bastaba verla con los niños para darse cuenta de que eran encuentros inolvidables para ellos.


Hoy desperté pensando en ella, porque a mí también me dejó algo valioso. Escribo sobre mí y los caminos que voy tomando no siempre son fáciles de transitar. Entonces, ella aparece, mágicamente, para hacerme entender que debo seguir, que la adversidad también es un camino hacia la luz. Su sonrisa me da fuerza y el recuerdo de sus palabras me alienta.


Así quiero recordarla, así quiero mantener en mi corazón a esta abanderada de la vida: como una guía hacia la luz.


¡Gracias por seguir ahí, Gabriela!

*En la foto estamos con Beatriz Santesteban, una gran facilitadora de encuentros

desde la Feria del Libro de la Ciudad de la Costa que organiza, en Uruguay.

De izquierda a derecha: Susana, Beatriz y Gabriela.

España © Susana Aliano Casales