Mujer en papel




Mujer en papel. Memorias inconclusas de Rita Macedo se titula el libro de la editorial mexicana Trilce que acabo de terminar.


Empecemos por el principio.


Rita Macedo es el nombre artístico de María de la Concepción Macedo Guzmán, actriz nacida en Ciudad de México en 1925.


Rita se casó tres veces. La primera, con el productor de televisión Luis de Llano Palmer, con quien tuvo dos hijos, Julissa y Luis. La segunda, con Pablo Palomino, un matrimonio que duró poco. Y la tercera, con el escritor Carlos Fuentes (Panamá, 1928-Ciudad de México, 2012), con quien tuvo a su hija Cecilia Fuentes Macedo.


No conocía nada de la vida de Rita antes de tener el libro en mis manos, que llegó a ellas en la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara.


Debo confesar que empecé a leerlo más bien por curiosidad, para conocer más sobre la editorial, pero al rato de iniciada la lectura, no pude separarme de la obra hasta terminarla. Literalmente, la devoré.


Página tras página fui descubriendo quién era Rita Macedo a partir de sus propias palabras, en estas memorias que ella escribió apasionadamente.


Según cuenta su hija Cecilia, quien recopiló y editó la obra, Rita escribía a veces a máquina y otras a mano, con una espeluznante letra, apenas legible, que Cecilia luego debía descifrar cuando las pasaba en limpio en la computadora.


«Mamá fue una mujer extremadamente intensa e insegura que proyectaba ser fuerte, agresiva y grosera. La verdad, lo que tenía era miedo. Miedo a la soledad, a la humillación, a que la hicieran sentir tonta. Era perro que ladraba pero no mordía para evitar ser dañada. Pero su integridad era inigualable. Su profesionalismo también. Al grado de que, una vez metida en personaje, lo cargaba en mente, cuerpo y alma veinticuatro horas al día.»

Así la describe en el libro esta hija con quien Rita tuvo una relación conflictiva, pero de profundo amor.


«Ma, aquí va. Tu historia, tu orgullo. Te lo debía. Te lo mereces. Y que pase lo que pase», reza la dedicatoria del libro escrita por Cecilia, que esboza lo que encontré luego dentro de él.


A lo largo de sus 376 páginas, conocí la intimidad de Rita, los sucesos sociales y políticos del México que le tocó vivir, pero, también, los acontecimientos que se daban en otros lugares del planeta, porque Cecilia tuvo la claridad de establecer una relación permanente entre los hechos que se estaban viviendo en México y los acontecimientos más universales, lo que enriquece enormemente el relato histórico.


«Casi veinticinco años han tenido que pasar para poder publicar este libro. Y si le hiciera caso a cada uno que ha venido a pedirme que omita partes, jamás acabaríamos. Sé que seré cuestionada y criticada por exponer crudamente la intimidad, por no lavar la ropa sucia en casa», dice Cecilia en la introducción.


Una vida como la de Rita difícilmente podía terminar de otra manera: se suicidó en diciembre de 1993.


Hace tiempo que no leía una historia contada con tanta honestidad y con tanta valentía. Rita cuenta sobre su vida personal, sus padecimientos, sus logros, el frívolo mundillo de la actuación, pero, sobre todo, habla de sus emociones, con una franqueza que por momentos cuesta digerir.


Rita pasó por todos los estados emocionales posibles, como suele suceder en una vida que se vive tan intensamente.


Si te ha gustado esta publicación, coméntala, compártela o regálame un me gusta. Eso me motivará a seguir escribiendo para ti. ¡Muchas gracias!

España © Susana Aliano Casales